Como inversor individual no debe dejarse intimidar

El mercado de valores está dominado por instituciones tales como bancos, fondos, compañías de seguros, asesores de inversión, corporaciones y gestores de carteras en general.Como un inversor individual, este hecho puede intimidar, pero no debería ser así. Desde su perspectiva, la influencia de estos compradores (manos fuertes) es menos negativa de lo que se pueda pensar.

Lo malo de ser un inversor individual

La mala noticia para usted es que usted no es un inversor institucional. Usted no tiene acceso a toda la información disponible para las instituciones, no se puede asimilar y analizar todos los datos con los que estamos siendo bombardeados con la mayor rapidez y lo más que se puedan. La información es valiosa y la información “oportuna” puede ser muy valiosa.

No es de extrañar que, cuando algo nuevo sucede, las grandes instituciones que controlan millones de dólares (euros) son las primeras en apuntarse al carro.Además, pueden confiar no sólo en los análisis de las grandes firmas de analistas, sino también tienen su propia casa en principio plena de talento.

En teoría, las grandes instituciones tienen una ventaja sobre las instituciones más pequeñas, y estas instituciones de pequeño tamaño más ventaja sobre los pequeños inversores como usted.

Lo bueno de ser un inversor individual

La buena noticia es que usted no es un inversor institucional. Si usted es un inversor como Dany Perez (MDC Trading Academy) no tiene que hacer frente a la extraordinaria presión que estas instituciones ejercen sobre sus profesionales.Las instituciones son juzgadas cada vez más por los resultados trimestrales, un calendario que se opone a la inversión en cualquier sentido real del término, es decir, el éxito a largo plazo.

Las demandas de resultados a corto plazo, en particular de aquellos que controlan los diversos fondos, obligan a menudo a los gestores a ir en contra de sus mejores instintos.

En este entorno de ritmo rápido y cambiante, nadie quiere estar fuera del “favor” de los diferentes grupos de presión a los que pertenecen, y nadie se siente cómodo viendo como estas al margen de los activos considerados “favoritos”.

Gestores de cartera

Tal vez una nueva tendencia cuya consolidación parece demasiado remota en el futuro, puede pasar a ser de importancia relevante para un gestor de cartera obsesionado con los próximos tres meses.

Los Gestores de cartera saben que, en muchos aspectos, es mejor estar equivocado que ser un estúpido. Es decir, cuando estés mal, asegúrate de tener una buena razón. Y no hay mejor razón que un montón de recomendaciones de analistas de “primer nivel”, además de no existir mejor lugar para ocultarse que dentro de la multitud.

Es extraordinario pensar que una industria compuesta por gente inteligente y racional cada vez su trabajo tiene más que ver con tales exigencias irracionales. Los gestores de cartera (fondos, planes..), en general, son un grupo formidable (brillante, trabajador, disciplinado) y sin embargo hacen ver que el objetivo a corto plazo es más asequible de lo que realmente es.

Largo plazo vs corto plazo

Y si a algún gestor en particular se le ocurre “obviar” el corto plazo, hay cientos de otros que, como lo han hecho mejor en el último trimestre están ansiosos de explicar por qué van a seguir haciendo mejor. Mientras tanto, los que no han tenido esa suerte se encuentran bajo la presión de tener que llevarlo a cabo, mejor, y pronto. Al diablo con la inversión a largo plazo, al fin y al cabo Keynes dice que en el largo plazo estamos todos muertos, no tienes más que fijarte en él.

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